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Una vez más, la divisa de EE UU es noticia

Cuando parecía que las turbulencias de marzo habían terminado, el mes culmina volviendo a poner al dólar en primera plana. Al menos podemos encontrar dos causas recientes, una de origen internacional y otra local. Desde el plano de los mercados internacionales, si bien el año sigue siendo mucho más constructivo de lo que se esperaba a fines del año pasado, los administradores de dinero a nivel mundial están revisando el nivel de riesgo de sus portafolios. Esto se debe a que aun cuando los bancos centrales han demostrado que tienen la intención de extender el ciclo de liquidez lo máximo posible, hay una sensación de desaceleración económica global que pone en riesgo a las economías más vulnerables. De hecho, si bien el peso argentino fue ayer una de las monedas más castigadas, no fue la única de la región, ni del mundo que perdió terreno frente al dólar de Estados Unidos.

El otro aspecto relevante reciente de índole local, fue la publicación de encuestas que siguen mostrando el deterioro de la imagen del Presidente y al mismo tiempo una recuperación de la imagen de CFK, lo cual tiene un impacto en los mercados generando un mayor nivel de cobertura (dolarización de portafolios).

En este contexto, la política monetaria de contracción de la oferta monetaria y su consecuente aumento de las tasas de interés, parece estar llegando a un límite de eficacia, e incluso tener más efectos negativos que positivos: 1) muchos analistas consideran que el nivel de tasas disminuye la probabilidad de una recuperación económica, lo cual aumenta la incertidumbre política y eso a su vez genera mayor nivel de cobertura, 2) las tasas de interés son tomadas como parte de la formación de costos por parte de las empresas. Por lo tanto, el aumento de tasas hace crecer las expectativas de inflación y eso a su vez las expectativas de devaluación, 3) el mecanismo de transmisión de la tasa de Leliq a las tasas de plazos fijos, está encontrando algunos inconvenientes. Es más, algunos bancos se sienten incómodos quedando atrapados en el juego de aumentar las tasas para captar plazos fijos y luego invertir en Leliqs.

Como en las viejas películas del lejano oeste, se genera una situación en la que los protagonistas de la historia tienen que resistir hasta la llegada de la caballería de los Estados Unidos. En este caso, la venta de hasta U$S 60 millones diarios del FMI que se podría instrumentar a partir de mediados de abril. Adicionalmente, se estima que durante marzo hubo una liquidación diaria de granos del orden de U$S 80 millones, la cual crecería a 120 millones en abril. Por lo tanto, entre el aumento de las liquidaciones de granos y los dólares del FMI, la oferta diaria de dólares aumentaría en 100 millones.

Desde ese punto de vista, parecería que los factores de oferta y demanda están mucho más equilibrados que la situación que imperaba hace 12 meses y que no se justificaría caer en la desesperación. No obstante, es entendible que el dólar es un tema muy sensible para los argentinos y que quizás sería necesario alguna medida adicional para ayudar a equilibrar al mercado.

 

NORBERTO SOSA Director, IEB