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Juan Abuchdid: "Necesitamos que llegue dinero a Brasil y que la ola nos haga subir"

Economista y empresario, Juan Ignacio Abuchdid preside Invertir en Bolsa (IEB), uno de los principales brokers del país. En diálogo con Ámbito, brindó su visión sobre la macroeconomía argentina y el panorama inversor.

Periodista: Como empresario e inversor, ¿le preocupa la falta de reservas?

Juan Abuchdid: Según nuestras estimaciones, el BCRA está con reservas netas líquidas negativas. Esto genera una pregunta existencial: ¿quién financia ese negativo? Y esa pregunta lamentablemente lleva a que los ahorristas se sientan inseguros sobre sus depósitos en dólares en el sistema financiero y los retiren, como viene ocurriendo desde el 15 de septiembre. Soy optimista y espero que el ministro de Economía pueda seguir reconstruyendo expectativas y que la negociación con el FMI pueda definir un marco de mayor confianza a quienes reclaman por la falta de un plan.

P.: ¿La brecha complica las cosas?

J.A.: Un cierto nivel es tolerable, pero brechas del 100% frenan la economía. Se pierde referencia del valor de reposición de los bienes, se termina vendiendo menos de lo que se podría y se llega al desabastecimiento. Guzmán, durante las últimas semanas, ha realizado una especie de cruzada para lograr recomponer expectativas y sacarnos de la zona de pánico.

P.: ¿Ve atractivo en las emisiones soberanas en pesos?

J.A.: La dupla Bastourre (secretario de Finanzas)-Tosi (subsecretario de Financiamiento) ha realizado un destacable trabajo de reordenamiento de la curva de pesos. Y a partir de junio el mercado privado comenzó a ofrecer ON dólar linked, que fueron muy demandadas y generaron los primeros pasos para que el Tesoro también comience a emitir con esta modalidad. Con toda la variedad de instrumentos que ofrece el Tesoro, vemos una gran oportunidad para el cash managment de las tesorerías de empresas. Nosotros sugerimos una estrategia de diversificación entre devengamiento de tasa, cobertura de devaluación y de inflación. Las Ledes son un excelente complemento para el devengamiento de tasas, los dólar linked son competitivos frente a los futuros de dólar y los bonos CER han demostrado ser un activo muy interesante en la devaluación de comienzos de 2014.

P.: ¿Y en la deuda en dólares?

J.A.: Si tenemos en cuenta que sus rendimientos van del 13% (tramo largo) a más de 15% (tramo corto), que con el acuerdo con bonistas no hay pagos importantes en los próximos años y que probablemente ocurra lo mismo después que se cierre la negociación con el FMI, sin dudas resulta atractiva. No obstante, la deuda argentina generó muchas heridas en los inversores y es necesario que el tiempo las cicatrice. Y hay dos aspectos técnicos que afectan negativamente en el corto plazo y es por eso que el tramo corto, en particular el AL30, rinde más que un bono largo. Por un lado, el Gobierno está utilizando estos bonos para intervenir en el MEP y CCL, lo cual ayuda a controlar la brecha, pero compromete al precio de estos bonos. Por otra parte, para poder darles salida a los fondos internacionales que quedaron atrapados en sus estrategias de carry trade, el Tesoro comenzó una estrategia de canje de Lecer y Ledes por AL30 y AL35.

P.: ¿Cómo ve el mercado de acciones?

J.A.: En cuanto a sus fundamentals, están baratas. Por ejemplo, valuaciones forward price earnings de 2,5 a 3 años, en términos internacionales son bajas y lo mismo cuando vemos el valor libro de las compañías. Pero para que un activo financiero suba no sólo es necesario que su precio sea atractivo, sino que haya compradores interesados. En términos generales, la pandemia complicó el direccionamiento de flujos de inversión hacia países emergentes y en particular a los de América Latina. Hasta hace poco nuestras economías eran el centro de atención de la pandemia, ahora el foco se movió hacia Europa y EE.UU. Pero hace algunas semanas las acciones de países emergentes comenzaron a ser más atractivas y este proceso se acentuó por el triunfo de Biden. En el actual contexto, las acciones de la región han quedado baratas con respecto a las asiáticas. Comenzamos a ver flujo y eso es una buena noticia. Lamentablemente, Argentina perdió mucha ponderación dentro de Latinoamérica. Hoy está dentro del rubro otros, que en total pesa 1,71% en el índice, mientras que Brasil y México concentran casi el 86%. Pensar que en los 90 Argentina era más del 20%. Necesitamos que el dinero llegue a Brasil, para que la ola nos haga subir.

P.: ¿A qué atribuye la caída del CCL y el MEP?

J.A.: En IEB tenemos una visión muy técnica al respecto. Durante todo el año el CCL ha estado cotizando en torno al benchmark que nosotros armamos sobre la base del balance sintético que el BCRA publica todas las semanas. Dicho indicador nos permite formarnos una opinión si el CCL está caro o barato con respecto a la situación patrimonial del BCRA. En la medida en que el Gobierno ha tomado decisiones en favor de los mercados, el CCL ha cotizado por debajo de nuestro indicador. En el caso opuesto, en los momentos que se han tomado medidas poco amigables, el CCL cotizó por encima de nuestro indicador. Las medidas que se tomaron el 15 de septiembre rompieron todo lo realizado por Guzmán durante 8 meses de negociación con los bonistas y así llegamos a valores de CCL de pánico. A nuestro juicio, el valor actual no es ni caro ni barato, es consistente con la situación patrimonial del BCRA. Hacia adelante dependerá de la relación de los pasivos y activos del BCRA. Con respecto a los pasivos, somos más optimistas porque el Tesoro ha modificado su política de financiamiento, colocando más deuda y dependiendo de menor asistencia desde el BCRA. Del lado de los activos somos más cautos. Si bien se ha registrado desde octubre una aceleración en el ritmo de liquidación de agrodólares, el nivel de reservas sigue cayendo. Por el momento nos imaginamos al MEP y CCL relativamente estables en los niveles actuales. Obviamente, esto se vincula a la intervención que se está realizando mediante la venta de bonos.

P.: ¿Qué piensa del impuesto a las grandes fortunas?

J.A.: Es un ejemplo más de lo que siente en buena parte el sector privado respecto al accionar del Gobierno. Las señales ambiguas que se generan constituyen una traba para la generación de confianza que necesitan el mercado y la economía. Mientras el ministro Guzmán intenta revertir los efectos negativos generados el 15-S, el Congreso avanza con un impuesto que, según los tributaristas, va a generar más litigios que recaudación. Entiendo y comparto que hay que hacer un esfuerzo para paliar los efectos de la pandemia. y que ese esfuerzo tiene que venir de parte de aquellos que más tienen. No obstante, la manera en que quieren aplicar el impuesto es equivocada. Argentina ocupa un lugar en el podio de los países con mayor emigración. Los pedidos de ciudadanía española por parte de argentinos se han multiplicado por 10, en tanto que los de la ciudadanía italiana por 12. Se pueden tener ingresos fiscales o también contraer deuda, como lo hace el resto de los países. Para contraer deuda es muy importante restituir la confianza en los mercados. Esto va en el sentido contrario y hay cerca de 12 impuestos nuevos tan solo en 10 meses. Creo que este aporte extraordinario traerá más problemas que ingresos al Estado.