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Ganó Macri, buy Argentina: riesgo soberano colapsa y se deskirchneriza la curva de bonos

Miércoles 13 de Junio de 2019 

GERMÁN FERMO 
Head of Strategy, IEB

La euforia de activos argentinos, relativo al castigo que han recibido, recién comienza. Peronia sigue más viva que nunca. El camino seguirá con altísima volatilidad como la que hoy estamos viendo debido a una razonable y esperable toma de ganancias, pero, a partir del “evento Pichetto” el riesgo político argentino se ha reparametrizado implicando una Argentina seguramente mucho más normal, mucho más predecible y por sobre todo sin riesgo K. El proceso de pricing de estos eventos recién ha comenzado y se mantendrá con tendencia firme pero muy volátil por los próximos cinco meses al menos.

Como vengo anticipando desde enero, siempre tuve la sensación de que el presidente Mauricio Macri de “alguna forma” ganaría las elecciones 2019 y desde el “shock Pichetto”, sus chances han aumentado dramáticamente. El periodismo se pasó tres eternas semanas intentando convencernos de que la jugada brillante tenía origen K y aquí vino Cambiemos con un golpe de knock-out que deja al kirchnerismo sin una sola chance presidencial. En este contexto, los eventos políticos que han ocurrido en estas últimas 19 ruedas de trading han cambiado completamente la tendencia sobre la que evolucionarán los activos financieros argentinos de caras al ballotage de noviembre. Definitivamente la tendencia es ahora positiva para un mundo que encima enfrenta colapso de tasas internacionales y una abultada demanda por bonos emergentes. Recuerden que el EMBI índex quebró el sólido techo de 110, días atrás. Obviamente que seguirá la volatilidad, obviamente que habrá días de toma de ganancias fuertes como hoy, por ejemplo, pero desde el “evento Pichetto” la tendencia cambia claramente a positiva ante un riesgo político extremo que comienza a evaporarse.

Los activos financieros argentinos han sido castigados muy agresivamente desde que comenzó la crisis cambiaria en abril 2018. Esto significa que las valuaciones actuales quedaron extremadamente regaladas a la luz de la consolidación política que Cambiemos acaba de conseguir con el peronismo moderado. Tengo la sensación de que con estos anuncios se abre una muy significativa ventana de acumulación de activos financieros argentinos alimentando una tendencia muy positiva para el mediano plazo que significará con alta probabilidad una sostenida recuperación de caras a noviembre 2019. Desde el “evento Pichetto” Argentina es un BUY en sus tres dimensiones de activos: bonos, acciones y carry en pesos.

Lo ocurrido entonces en estos 19 impensados días se resume en dos eventos sustanciales que motivaron un colapso histórico en riesgo país a un año, el más relevante cuando un país enfrenta una situación crítica como era un kirchnerismo con chances, aspecto que dejó de ser relevante desde el “shock Pichetto”. Primero, como siempre comenté, la redefinición de la fórmula K mostraba un claro signo de debilidad para un movimiento que no podía ganar de ninguna manera: candidata que gana por 9 puntos no se baja nunca en Peronia. Segundo, la fórmula Macri-Pichetto no solo implica que ganarán las elecciones, sino que también el Presidente Macri contará por primera vez con herramientas de gobernabilidad que no dispuso en su primer periodo a cargo.

Estos eventos han tenido impactos múltiples. Primero, las chances presidencialistas K colapsan. Segundo, se percibe a un Mauricio Macri mucho más fuerte no solo a nivel electoral sino a nivel de gestión futura de caras a un 2020 que requerirá algo que Cambiemos nunca mostró: decisión, audacia y eficiencia en la ejecución. El Senador Pichetto es al peronismo lo que Rogelio Frigerio es a Cambiemos, en el sentido que son los mejores dos negociadores de la política argentina con llegada y diálogo a todos los sectores políticos. Esta combinación es infinitamente mejor a la que Cambiemos orquestó en su primer mandato. Wall Street le exigirá a la Argentina una larga secuencia de reformas estructurales para rolear los vencimientos que se nos vienen en 2020 y para ello, el apoyo del peronismo moderado es esencial e indispensable.

La reacción de Wall Street ha sido formidable. Primero, en las primeras dos ruedas de trading después del “evento Pichetto” el CDS a 1 año de Argentina colapsó 183 puntos. Segundo, el CDS a 5 años bajó 90 puntos. Tercero, el mercado accionario argentino ha raleado 20% aproximadamente en solo dos días y el peso se apreció más de 2,70% sobre el dólar. Y si consideramos las últimas 18 rueda de trading acumuladas desde que se anunció la fórmula K de la Coca Cola, el CDS a 1 año de Argentina colapsó 690 puntos, el de 5 años 224 puntos y el mercado de acciones raleó aproximadamente 35%. Estos eventos implican una muy sustancial reparametrización del marco económico y político de la Argentina.

Definitivamente Wall Street celebró el anuncio con un rally histórico en las tres dimensiones del espectro de activos argentinos: bonos, acciones y tipo de cambio. Particularmente, bonos de corta duration como el AO20 y AY24 deberían exhibir una superior performance relativa a los bonos largos dado que la curva argentina está muy invertida y pide a gritos una normalización. Claramente, a partir del “evento Pichetto” la curva de bonos argentinos deberá normalizarse porque tiene un brutalmente excesivo riesgo K para un movimiento que ya no tiene chances de ganar las presidenciales. Estos cinco meses siguientes serán testigos de una “mega-deskirchnerización” de activos argentinos entendido como el proceso de depricing de riesgo K. La euforia de activos argentinos relativo al castigo que han recibido recién comienza Peronia sigue más viva que nunca.