IEB

BCRA compró u$s100 millones y el saldo positivo en enero supera ya los u$s400 millones

Sigue la racha compradora para el Banco Central (BCRA). En la jornada de ayer, la autoridad monetaria logró terminar la rueda cambiaria con un saldo favorable superior a los u$s100 millones, según estimaciones preliminares de mercado. De esta forma, ayudado por las crecientes restricciones de dólares a los importadores, la entidad que preside Miguel Angel Pesce lleva comprados alrededor de u$s420 millones en lo que va del año.

“El ritmo de liquidación de los exportadores durante este 2021 viene siendo superior al promedio histórico para el mes y al de enero del año pasado”, señaló el economista Norberto Sosa, de Invertir en Bolsa, en un informe audiovisual de esta ALyC. Asimismo, Sosa agregó: “Las reservas arrancan en forma positiva por este buen ritmo de liquidaciones y porque el Banco Central está siendo cada vez más parco en la distribución de dólares para importadores”.

Sobre este último punto, Sosa enfatizó que estas decisiones “no son gratis” y advirtió que “traen grandes problemas a los importadores”.

Por otro lado, el informe de Invertir en Bolsa destaca que, al igual que suele suceder otros años, la demanda real de dinero suele caer fuerte entre diciembre y enero, aunque se mantiene en terreno positivo hasta febrero, cuando pega la vuelta y cae por debajo de 0%.

Por otro lado, el informe del broker destaca que las reservas netas líquidas del Banco Central están por volver a ubicarse en terreno positivo. Las mismas, según estimaciones de la ALyC, se encontraban en torno a los -u$s254 millones, mientras que en algunos tramos del año pasado el negativo habría rozado los u$s1.000 millones. Con las compras de estos últimos tres días se acercan cada vez más al 0, para luego volver a estar en color verde. Asimismo, las reservas netas, sin descontar el oro ni los Derechos Especiales de Giro (DEG), se ubicarían en u$s5.043 millones.

A partir de este saldo favorable, que se da gracias a las restricciones en el acceso a la divisa, las reservas brutas cerraron ayer en u$s39.790 millones, es decir, unos u$s380 millones más que la cifra que se observaba al concluir 2020. Si se compara con el 30 de noviembre, el incremento fue de u$s1.138 millones.

Por otra parte, durante la rueda de ayer se operaron, en el segmento de contado, unos u$s386.770 millones.

En lo que refiere a las cotizaciones, durante la jornada hubo algunos movimientos al alza en las plazas bursátiles. El contado con liquidación que se opera a través del bono AL30 subió unos 97 centavos y se ubicó en $145,80. De esta forma, la brecha con respecto al mayorista (que cerró en $85,64) se situó en 70,25%.

En tanto, el otro dólar financiero, es decir el MEP, tuvo un salto de $0,70 que lo llevó a ubicarse en $145,42.

El que sigue mirando a los paralelos legales desde arriba es el dólar que se obtiene a través del home banking. Éste subió ayer 26 centavos y llegó a $150,46.

En lo que respecta a la divisa que se compra en las cuevas, se observó un retroceso de $1, que llevó al blue a los $159.

Una de las preguntas que se hace el mercado es cómo seguirá el ritmo de depreciación administrada del tipo de cambio oficial, más aún luego de que se conociera que en diciembre la inflación se aceleró (cerró en 4%).

Perspectivas

“Si el Banco Central quiere seguir con el crawling peg tiene que acelerar la tasa de depreciación, porque ya estamos en el 4% mensual de inflación”, explicó Matías Rajnerman, economista jefe de Ecolatina. Según Rajnerman, el “gran tema” es que el crawling peg pone un piso al incremento de precios del mes siguiente, “porque se suele hacer en base a la inflación del mes pasado”.

A la vez, el economista indicó que “lo bueno del crawling peg es que preserva la competitividad cambiaria”.

“Es un año electoral, por lo que el Gobierno va a querer bajar la inflación, y va a querer un tipo de cambio calmo. Dado que lo deseable, al mismo tiempo, es no perder competitividad, quizás tengan que buscar potenciar otros factores que hacen a la cuestión, por fuera de lo cambiario: competitividad en materia de brecha productiva, en impuestos, entre otras posibilidades”, sentenció Rajnerman.